Archivo de la etiqueta: e-mail

Obama no fue el primer candidato 2.0

Vale, es cierto. La campaña de Obama fue un éxito y supuso una revolución en la comunicación política en Internet. Ya cansa leerlo, e incluso más escribirlo. Pero investigando acerca de los precursores en el uso de la Red en política para el proyecto final de Master, uno se encuentra con historias curiosas. Entre otras… que el presidente de EE.UU. no fue el primer candidato 2.0, y que su campaña aprendió de otras muchas que fueron pioneras, y de las que se extrajeron múltiples lecciones.

En este aspecto es muy conocida la campaña en Internet de Howard Dean en 2004 (relatada de forma muy amena en el libro “Revolution will not be televised” del maestro de la campaña del candidato demócrata, Joe Trippi). O los esfuerzos de John McCain en la Red para ganar la candidatura a presidente en el año 2000 por el Partido Republicano. Incluso se habla de Ségolène Royal como precursora de las redes sociales.

Sin embargo no fue un candidato con tanto ‘glamour’ uno de los grandes innovadores del uso de Internet en campañas. Esta vez no se trata de un político de renombre con una gran trayectoria (como Ted Kennedy, primer político con web como vimos en el post anterior), o una contienda electoral tan importante como unas presidenciales.

En 1998 es un ‘outsider’ de la política, el ex-luchador Jesse Ventura el que sorprende con el uso que le dio a las nuevas tecnologías para articular su campaña a gobernador de Minnesota.

Su gran herramienta fue, entre otras, su lista de correo electrónico en la que se registraron miles de voluntarios. El propio candidato del Partido Reformista la describía como “una forma de llegar a mucha gente a un precio bajo”, y cierto es que los números demuestran que estaba en lo cierto: Ventura fue elegido gobernador de Minnesota habiendo gastado 500.000 dólares, mientras que sus contrincantes del Partido Republicano y Demócrata invirtieron 2,5 millones cada uno.

La campaña de Jesse Ventura se marcó como objetivos movilizar y reclutar voluntarios, recolectar dinero y atraer votantes, todo eso a través de su web. Parecen objetivos normales en unas elecciones estadounidenses estándar, pero recordemos que hablamos de 1998.
Para ello, pusieron en su página un formulario a través del cual los usuarios se podían registrar. La llamada a la acción para captar registros fue un simple mensaje, “Únete a la red de Jesse –JesseNet en inglés- para estar en la onda y recibir actualizaciones ocasionales por e-mail de la campaña”. De esta forma, la JesseNet consiguió 3.000 direcciones únicas de e-mail antes del día de la elección que sirvió a la campaña para captar alrededor de una tercera parte de los fondos que se recaudaron provenientes de donaciones privadas, y contar con una red de 250 voluntarios de todo el estado que resultaron cruciales para organizar actos de campaña.

Dos semanas antes de las elecciones, la campaña organizó una caravana electoral que recorrería distintas localidades del estado de Minnesota. Ésta se organizó por medio del correo electrónico con voluntarios que se aseguraron de contactar con otras personas para que los encuentros con los votantes fueran numerosos. La web también jugó un papel crucial en la organización de esta caravana, puesto que servía para seguir el paso de ésta y consultar las fotografías de los distintos actos en cada localidad. De esta forma se podía seguir casi a tiempo real la situación de la caravana y la programación para el resto del día. Los voluntarios de cada población consultaban la página para poder tener todo listo para cuando la comitiva llegara a su localidad.

Al mismo tiempo la prensa también se benefició de esta herramienta y cubrió durante tres días seguidos la caravana, a la que se llamó Jesse’s Drive to Victory.

No podemos decir que Jesse Ventura ganara las elecciones gracias a Internet, pero aunque se tratara de un personaje conocido sí se puede asegurar que sin Internet, este ex-luchador con un presupuesto tan limitado nunca podría haber ganado.

Esta campaña fue ejemplo de cómo la Red puede ayudar a articular un entramado de voluntarios dispuestos a colaborar en la campaña y de recaudar fondos para ella… ¿Suena familiar, no? Al final, Plouffe, Axelrod, Gibbs y compañía -ahora convertidos en auténticas celebrities en el campo de la comunicación política- sabían lo que se hacían.

Agregar a menéame

Etiquetado , , , , , ,